Tengo un amigo que se llama Benedicto. Hace unos días, hablando en público sobre unos vecinos quilomberos pendencieros, dijo algunas barbaridades y ahora se lo quieren comer.
Lo más loco es que meses atrás un tipo dibujó unas cositas y quisieron hacerle un enema con una brasa. Además quemaron un par de edificios, y se olvidaron de sacar a la gente que estaba adentro.
Por si fuera poco, estos vecinos pendencieros a los que "insultó" el bueno de Benedicto están siendo cascoteados por un borrachín que los mete en la misma bolsa que otros igual de rompebolas pero de otro barrio totalmente distinto.