En los últimos días observé que en el tag board de La Oreja se habló sobre los famosos pocitos en las pelotas de golf y del efecto Magnus. Como pude notar, existe alguna confusión respecto a estos temas, así que voy a tratar de aclarar un poco las cosas, quizás abusando de las simplificaciones en pos de facilitar el entendimiento.

El efecto Magnus y la comba
El efecto Magnus es el que hace que aparezca una fuerza perpendicular a la trayectoria de la pelota que le da la “comba”. La fuerza se debe a la circulación generada por la rotación de la pelota (si la pelota no gira, ¡no hay comba!).
Intuitivamente se puede entender de la siguiente manera: al girar, la pelota induce una rotación del fluido alrededor de ella. Entonces, el flujo resultante se puede pensar como la superposición de las velocidades generadas por el flujo uniforme debido a la traslación de la bola más un flujo de rotación inducido por la misma. De este modo, la pelota “ve” que la velocidad relativa del fluido con respecto a ella es más lenta de un lado que del otro.
Apelando al Principio de Bernoulli, se ve que el fluido ejerce sobre la pelota una presión más alta de un lado que del otro. Esta diferencia de presión resulta en una fuerza neta, perpendicular a la trayectoria de la bola, que es la que le da la comba.